miércoles, 7 de mayo de 2008

Y el próximo...


... La fórmula de Dios, de José Rodrigues dos Santos.

¿Quién dijo que sólo los hombres leen novela negra?



Algo había leído anteriormente de Michael Robotham, aunque reconozco que a media lectura "se me colaron otras obras" y las dejé a medias. Las voy a recuperar, en breve, por supuesto.
En Ferry de Medianoche, quizá por la alfombra roja que nos tiende Val McDermid en portada, no me dejé embaucar por otros cantos de sirena y seguí, seguí, seguí... Y me sobrecogí por cómo este australiano ha sido capaz de tejer una tremenda red de personajes deslumbrantes, creíbles, reales, pero a la vez terroríficos por verosímiles.
Las adopciones ilegales es el eje fundamental de la historia, pero bajo mi punto de vista -y a diferencia de muchas obras recientes del llamado género "negro y criminal"- es una novela femenina, en el sentido que poseer la sensibilidad que muchas veces los hombres no tenemos. Y me ha gustado. Sobre todo porque esa sensibilidad emana de un escritor, no de una escritora.
Y me he enamorado de esa detective sij de la policía metropolitana de Londres -a la que por suerte, nunca podré conocer-, en cuya labor policial está tan presente su religión, como la aceptación de los demás hacia su "diferencia". Y porque aunque se trate de una obra de ficción, se puede llegar a comprender de lo que es capaz una mujer por llegar a ser madre.